PRIMERA PARTE: DE LA MISERIA DEL HOMBRE
Domingo 1
1. ¿Cual es tu único
consuelo tanto en la vida como en la muerte?
Que yo, con cuerpo y alma,
tanto en la vida como en la muerte [a], no me pertenezco a
mi mismo[b], sino a
mi fiel Salvador Jesucristo[c],
que me libro del poder del diablo[d], satisfaciendo enteramente
con su preciosa sangre por todos mis pecados[e], y me guarda
de tal manera[f] que sin la voluntad de mi Padre celestial
ni un solo
cabello de mi cabeza puede caer[g] antes es necesario que todas
las cosas sirvan para mi salvación[h].
Por eso también me asegura, por su Espíritu Santo,
la vida eterna[i] y me hace pronto y aparejado para vivir en adelante
según su santa voluntad[j].
a. Romanos 14:8
b. 1 Corintios 6:19
c. 1 Corintios 3:23; Tito 2:14
d. Hebreos 2:14; 1 Juan 3:8; Juan 8:34, 35, 36
e. 1 Pedro 1:18, 19; 1 Juan 1:7; 1 Juan 2:2, 12
f. Juan 6:39; Juan 10:28; 2 Tesalonicenses 3:3; 1 Pedro 1:5.
g. Mateo 10:30; Lucas 21:18
h. Romanos 8:28
i. 2 Corintios 1:22; 2 Corintios 5:5; Efesios 1:14; Romanos 8:16
j. Romanos 8:14; 1 de Juan 3:3
2. ¿Cuantas cosas debes saber para que, gozando de esta
consolación, puedas vivir y morir dichosamente?
Tres:[a] La primera, cuan
grandes son mis pecados y miserias[b]. La segunda, de que manera
puedo ser librado
de ellos[c]. Y la tercera,
la gratitud que debo a Dios por su redención[d].
a. Mateo 11: 28-30; Efesios 5:8
b. Juan 9:41; Mateo 9:12; Romanos 3:10; 1 Juan 1:9, 10
c. Juan 17:3; Hechos 4:12; Hechos 10:43
d. Efesios 5:10; Salmo 50:14; Mateo 5:16; 1 de Pedro 2:12 Romanos
6:13; 2 Timoteo 2:15
Domingo 2
3. ¿Cómo
conoces tu miseria?
Por la Ley de Dios[a].
a. Romanos 3:20
4. ¿Que pide la
Ley de Dios de nosotros?
Cristo nos lo enseña sumariamente en Mateo capitulo 22:
37-40: Amaras al Señor tu Dios con todo tu corazón
y con toda tu alma y con toda tu mente y con todas tus fuerzas.
Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante:
Amaras a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos
depende toda la Ley y los Profetas[a].
a. Deuteronomio 6:5; Levítico
19:18; Marcos 12:30; Lucas 10:27
5. ¿Puedes cumplir
todo esto perfectamente?
No[a]; porque por naturaleza
estoy inclinado a aborrecer a Dios y a mi prójimo[b].
a. Romanos3:10, 20, 23; 1 Juan 1:8. 10
b. Romanos 8:7; Efesios 2:3; Tito 3:3; Génesis 6:5; Génesis
8:21; Jeremías 17:9; Romanos 7:23
Domingo 3
6. ¿Creó,
pues, Dios al hombre tan malo y perverso?
No, al contrario. Dios
creó al hombre bueno[a] haciéndolo
a su Imagen y semejanza[b], es decir, en verdadera justicia y santidad,
para que rectamente conociera a Dios su Creador, le amase de todo
corazón, y bienaventurado viviese con El eternamente,
para alabarle y glorificarle[c].
a. Génesis 1:31
b. Génesis 1:26, 27
c. Efesios 4:24; Colosenses 3:10; 2 Corintios 3:18
7. ¿De dónde precede esta corrupción
de la naturaleza humana?
De la caída y desobediencia de nuestros primeros padres
Adán y Eva en el paraíso[a], por ello, nuestra
naturaleza ha quedado de tal manera corrompida, que todos somos
concebidos
y nacidos en pecado[b].
a. Génesis 3; Romanos
5:12, 18, 19
b. Salmo 51:5; Génesis 5:3
8. ¿Estamos tan
corrompidos que somos totalmente incapaces de hacer el bien
e inclinados a todo mal?
Ciertamente[a]; si no
hemos sido regenerados por el Espíritu
de Dios[b].
a. Génesis 8:21; Génesis 6:5; Job 14:4; Job.15:14;
Job 16:35; Juan 3:6; Isaías 53:6
b. Juan 3:3, 5; 1 Corintios 12:3; 2 Corintios 3:5
Domingo 4
9. ¿No es Dios
injusto con el hombre, al pedirle en su Ley que haga lo que
no puede cumplir?
No[a], Dios creó al hombre en condiciones de poderla cumplir[b];
pero el hombre por instigación del diablo[c] y su propia
rebeldía, se privo a si y a toda su descendencia de
estos clones divinos.
a. Efesios 4:24
b. Génesis 3:13; 1 Timoteo 2:13, 14
c. Génesis 3:6; Romanos. 5:12
10. ¿Dejara Dios sin castigo tal desobediencia y apostasía?
De ninguna manera; antes
su ira se engrandece horriblemente[a], tanto por el pecado
original como por aquellos
que cometemos ahora,
y quiere castigarlos, por su perfecta justicia, temporal o
eternamente[b]. Según ha dicho El mismo: Maldito todo
aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el
libro de la Ley, para hacerlas[c].
a. Génesis 2:17;
Romanos 5:12
b. Salmo 50:21; Salmo 5:5; Nahum 1:2; Éxodo 20:5; Éxodo
34:7; Romanos 1:18; Efesios 5:6
c. Deuteronomio 27:26; Galatas 3:10
11. ¿No es Dios también
misericordioso?
Dios es misericordioso[a];
pero también es justo[b]. Por
tanto su justicia exige que el pecado que se ha cometido contra
su suprema majestad, sea también castigado con el mayor
castigo, que es pena eterna, así en el cuerpo como en
el alma.
a. Éxodo 34:6, 7; Éxodo
20:6
b. Salmo 7:9; Éxodo. 20:5; Éxodo. 23:7; Éxodo.
34:7; Salmo 5:4, 5; Nahum 1:2, 3
SEGUNDA PARTE: DE LA REDENCION DEL HOMBRE
Domingo 5
12. Si por el justo juicio
de Dios merecemos penas temporales y eternas, ¿no hay
ninguna posibilidad de librarnos de estas penas y re-conciliarnos
con Dios?
Dios quiere que se de
satisfacción a su justicia[a]: por
eso es necesario que la satisfagamos enteramente por nosotros mismos
o por algún otro[b].
a. Génesis 2:17; Éxodo
23:7; Ezequiel 18:4; Mateo 5:26; 2 Tesalonicenses 1:6; Lucas
16:2
b. Romanos 8:4
13. ¿Pero podemos
satisfacerla por nosotros mismos?
De ninguna manera: antes
acrecentamos cada día nuestra
deuda[a].
a. Job 9:2; Job 15:15,16; Job 4:18,19; Salmo 130:3; Mateo 6:12;
Mateo 18:25; Mateo 16:26.
14. ¿Podría
hallarse alguien que siendo simple criatura pagase por nosotros?
No, primero porque Dios no quiere castigar, en otra criatura,
la culpa de la cual el hombre es responsable[a]. Segundo, porque
una simple criatura es incapaz de soportar la ira eterna de Dios
contra el pecado y librar a otros de ella[b].
a. Ezequiel 18:4; Génesis
3:17
b. Nahum 1:6; Salmo 130:3
15. Entonces, ¿qué Mediador
y Redentor debemos buscar?
Uno que sea verdadero
hombre[a] y perfectamente justo[b], y que además sea
mas poderoso que todas las criaturas, es decir, que sea al
mismo tiempo verdadero Dios[c].
a. 1 Corintios 15:21
b. Hebreos 7:26
c. Isaías 7:14; Isaías 9:5; Jeremías 23:6;
Lucas 11:22
Domingo 6
16. ¿Por qué debe
ser verdadero hombre y perfectamente justo?
Porque la justicia de
Dios exige que la misma naturaleza humana que pecó,
pague por el pecado[a]; y el hombre que es pecador, no puede
pagar por otros[b].
a. Ezequiel 18:4, 20; Romanos 5:18; 1 Corintios 15:21;
Hebreos 2:14, 15,16
b. Hebreos 7:26, 27; Salmo 49:7; 1 Pedro 3:18
17. ¿Por qué debe ser también
verdadero Dios?
Para que, por la potencia de su Divinidad[a], pueda llevar en
su humanidad[b] la carga de la ira de Dios[c], y reparar y restituir
en nosotros la justicia y la vida[d].
a. Isaías 9:5; Isaías
63:3
b. Isaías 53:4, 11
c. Deuteronomio 4:24; Nahum 1:6; Salmo 130:3
d. Isaías 53:5, 11
18. Mas ¿quien
es este Mediador, que al mismo tiempo es verdadero Dios[a]
y verdadero[b] hombre
perfectamente justo[c]?
Nuestro Señor Jesucristo[d], el cual nos ha sido hecho
por Dios Sabiduría, Justicia, Santificación y perfecta
Redención[e].
a. 1 Juan 5:20; Romanos
9:5; Romanos 8:3; Gálatas 4:4;
Isaías 9:6; Jeremías 23:6; Malaquias 3:1
b. Lucas 1:42; Lucas 2:6, 7; Romanos 1:3; Romanos 9:5; Filipenses
2:7; Hebreos 2:14, 16, 17; Hebreos 4:15
c. Isaías 53:9, 11; Jeremías 23:5; Lucas 1:35;
Juan 8:46; Hebreos 4:15; Hebreos 7:26; 1 Pedro 1:19; 1 Pedro
2:22; 1
Pedro 3:18
d. 1 Timoteo 2:5; Mateo 1:23; 1 Timoteo 3:16; Lucas 2:11; Hebreos
2:9
e. 1 Corintios 1:30
19. ¿De dónde
sabes esto?
Del Santo Evangelio, el
cual Dios revelo primeramente en el paraíso[a],
y después lo anunció por los santos patriarcas[b]
y profetas[c], y lo hizo representar por los sacrificios y las
demás ceremonias de la Ley[d]: y al fin lo cumplió por
su Hijo unigénito[e].
a. Génesis 3:15
b. Génesis 22:18; Génesis 12:3; Génesis 49:10
c. Isaías 53; Isaías 42:1-4; Isaías 43:25;
Isaías 49:5-6, 22-23; Jeremías 23: 5, 6, 31-33; Jeremías
32:39-41; Miqueas 7:18-20; Hechos 10:43; Hechos 3:22-24; Romanos
1:2; Hebreos 1:1
d. Hebreos 10:1, 8; Col. 2:7; Juan 5:46
e. Romanos 10:14; Gálatas 4:4; Gálatas 3:24; Colosenses
2:17
Domingo 7
20. ¿Son salvados por Cristo todos los hombres que perecieron
en Adán?
No todos[a], sino solo aquellos que por la verdadera fe son incorporados
en El y aceptan sus beneficios[b].
a. Mateo 7:14; Mateo 22:14
b. Marcos 16:16; Juan 1:12; Juan 3:16, 18, 36; Isaías 53:11;
Salmo 2:11; Romanos 11:20; Romanos 3:22; Hebreos 4:3; Hebreos
5:9; Hebreos 10:39; Hebreos 11:6
21. ¿Que es verdadera
fe?
No es solo un seguro conocimiento por el cual considero cierto
todo lo que el Señor nos ha revelado en su palabra[a], sino
también una verdadera confianza[b] que el Espíritu
Santo[c] infunde en mi corazón, por el Evangelio[d], dándome
la seguridad, de que no solo a otros sino también a mi mismo
Dios otorga la remisión de pecados, la justicia y la
vida eterna[e], y eso de pura gracia y solamente por los meritos
de
Jesucristo[f].
a. Santiago 2:19
b. Hebreos 11:1, 7; Romanos 4:18, 21; Romanos 10:10; Efesios 3:12;
Hebreos 4:16; Santiago 1:6
c. Galatas 5:22; Mateo 16:17; 2 Corintios 4:13; Juan 6:29; Efesios
2:8; Filipenses 1:19; Hechos 16:14
d. Romanos 1:16; Romanos 10:17; 1 Corintos 1:21; Hechos 10:44;
Hechos 16:14
e. Romanos 1:7; Galatas 3:11; Hebreos 10:10, 38; Galatas 2:16 f.
Efesios 2:8; Romanos 3:24; Romanos 5:19; Lucas 1:77, 78
22. ¿Qué es
lo que debe creer el cristiano?
Todo lo que se nos ha
prometido en el Santo Evangelio[a], sumariamente contenido
en el Símbolo Apostólico, en cuyos artículos
se expresa la fe universal e infalible de todos los cristianos.
a. Juan 20:31; Mateo 28:19; Marcos 1:15
23. ¿Que dicen estos artículos?
Creo en Dios Padre, todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor;
que fue concebido por el Espíritu Santo, nació de
Maria virgen; padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue
crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos,
y al tercer día resucito de entre los muertos; subió a
los cielos; esta sentado a la Diestra de Dios, Padre todopoderoso,
de donde vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo
en el Espíritu Santo; una santa Iglesia cristiana católica[1],
la comunión de los santos; la remisión de los pecados,
la resurrección del cuerpo y la vida eterna. Amen.
1. Católica tiene
el significado de universal: en todos los lugares y tiempos.
Domingo 8
24. ¿En cuantas panes se dividen estos artículos?
En tres: La primera: De
Dios Padre y de nuestra creación.
La segunda: De Dios Hijo y de nuestra redención. La tercera:
De Dios Espíritu Santo y nuestra santificación.
25. Si no hay más que una Esencia Divina[a], ¿Por
que nombras tres: Padre, Hijo y Espíritu Santo?
Porque Dios se manifestó así en su palabra[b], de
manera que estas tres personas son el único, verdadero
y eterno Dios.
a. Deuteronomio 6:4; Efesios
4:6; Isaías 44:6; Isaías
45:5; 1 Corintios 8:4, 6
b. Isaías 61:1; Lucas 4:18; Génesis 1:2, 3; Salmo
33:6; Isaías 48:16; Mateo 3:16, 17; Mateo 28:19; 1 de Juan
5:7; Isaías 6:1, 3; Juan 14:26; Juan 15:26; 2 de Corintios
13:13; Galatas 4:6; Efesios 2:18; Tito 3:5, 6
DE DIOS PADRE Y DE NUESTRA CREACION
Domingo 9
26. ¿Que crees
cuando dices: Creo en Dios Padre, todopoderoso, Creador del
cielo y de la tierra?
Creo en el Padre de nuestro
Señor Jesucristo, quien de
la nada creo el cielo y la tierra con todo lo que en ellos hay[a],
sustentándolo y gobernándolo todo por su eterno consejo
y providencia[b], es mi Dios y mi Padre por amor de su Hijo Jesucristo[c].
En El confío de tal manera que no dudo de que me proveerá de
todo lo necesario para mi alma y mi cuerpo[d]. Y aun mas, creo
que todos los males que puedo sufrir, por su voluntad, en este
valle de lágrimas, los convertirá en bien para mi
salvación[e]. El puede hacerlo como Dios todopoderoso[f],
y quiere hacerlo como Padre benigno y fiel[g].
a. Génesis 1 y 2; Éxodo 20:11; Job 33:4; Job 38
y 39; Hechos 4:24; Hechos 14:15; Salmo 33:6; Isaías
45:7
b. Hebreos. 1:3; Salmo 104:27-30; Salmo 115:3; Mateo 10:29; Efesios
1:11
c. Juan 1:12; Romanos 8:15; Galatas 4:5-7; Efesios 1:5
d. Salmo 55:22; Mateo 6:25, 26; Lucas 12:22
e. Romanos 8:28
f. Isaías 46:4; Romanos 10:22
g. Mateo 6:32, 33; Mateo 7:9-11
Domingo 10
27. ¿Que es la
providencia de Dios?
Es el poder de Dios, omnipotente
y presente en todo lugar[a], por el cual sustenta y gobierna
el cielo, la
tierra y todas las
criaturas de tal manera[b], que todo lo que la tierra produce,
la lluvia y la sequía[c], la fertilidad y la esterilidad,
la comida y la bebida, la salud y la enfermedad[d], las riquezas
y la pobreza[e] y finalmente todas las cosas no acontecen sin razón
alguna como por azar, sino por su consejo y voluntad paternal[f].
a. Hechos 17:25, 27, 28;
Jeremías 23:23, 24; Isaías
29:15, 16; Ezequiel 8:12
b. Hebreos 1:3
c. Jeremías 5:24; Hechos 14:17
d. Juan 9:3
e. Proverbios 22:2
f. Mateo 10:29; Proverbios 16:33
28. ¿Que utilidad tiene para nosotros este conocimiento
de la creación y providencia divina?
Que en toda adversidad
tengamos paciencia[a], y en la prosperidad seamos agradecidos[b]
y tengamos puesta en
el futuro toda nuestra
esperanza en Dios nuestro Padre fidelisimo[c], sabiendo con
certeza que no hay cosa que nos pueda apartar de su amor[d],
pues todas
las criaturas están sujetas a su poder de tal manera
que no pueden hacer nada sin su voluntad[e].
a. Romanos 5:3; Santiago 1:3; Salmo 39:9; Job 1:21, 22
b. 1 Tesalonicenses 5:18; Deuteronomio 8:10
c. Salmo 55:22; Romanos 5:4
d. Romanos 8:38, 39
c. Job 1:12; Job 2:6; Proverbios 21:1; Hechos 17:25
DE DIOS HIJO Y DE NUESTRA REDENCION
Domingo 11
29. ¿Por que el Hijo de Dios es llamado Jesús,
que significa Salvador?
Porque nos salva y libra
de todos nuestros pecados[a], y porque en ningún otro se debe buscar ni se puede hallar salvación[b].
a. Mateo 1:21; Hebreos 7:25
b. Hechos 4:12; Juan 15:4, 5; 1 de Timoteo 2:5; Isaías 43:11;
1 de Juan 5:11
30. ¿Creen pues también en el único Salvador
Jesús aquellos
que buscan su salvación en los santos, o en si mismos
o en cualquiera otra parte?
No; porque aunque de boca
se gloríen de tenerle por Salvador,
de hecho niegan al único Salvador Jesús[a]: pues
necesariamente resulta, o que Jesús no es perfecto Salvador
o que aquellos que con verdadera fe le reciben por Salvador tienen
que poseer en El todo lo necesario para su salvación[b].
a. 1 de Corintios 1:13, 30, 31; Galatas 5:4
b. Hebreos 12:2; Isaías 9:6; Colosenses 1:19, 20; Colosenses
2:10; 1 Juan 1:7
Domingo 12
31. ¿Por que se
le llama Cristo, es decir: Ungido?
Porque fue ordenado del
Padre y ungido del Espíritu Santo[a]
para ser nuestro supremo Profeta y Maestro[b], que nos ha revelado
plenamente el secreto consejo y voluntad de Dios acerca de nuestra
redención[c], para ser nuestro único y supremo Pontífice[d]
quien por el solo sacrificio de su cuerpo nos ha redimido[e] e
intercede continuamente delante del Padre por nosotros[f] y para
ser nuestro eterno Rey que nos gobierna por su Palabra y su Espíritu,
y nos guarda y conserva la redención que nos ha adquirido[g].
a. Salmo 45:7; Hebreos
1:9; Isaías
61:1; Lucas 4:18
b. Deuteronomio 19:15; Hechos 3:22; Hechos 7:37; Isaías
55:4
c. Juan 1:18; Juan 15:15
d. Salmo 110:4
e. Hebreos 10:12, 14; Hebreos 9:12, 14, 28
f. Romanos 8:34; Hebreos 9:24; 1 Juan 2:1; Romanos 5:9, 10 g.
Salmo 2:6; Zacarías 9:9; Mateo 21:5; Lucas 1:33; Mateo
28:18; Juan 10:28; Apocalipsis 12:10, 11
32. Pues, ¿por
que te llaman cristiano?[a]
Porque por la fe soy miembro[b]
de Jesucristo y participante de su unción[c], para que confiese su nombre[d] y me ofrezca
a El en sacrificio vivo y agradable[e], y que en esta vida luche
contra el pecado y Satanás con una conciencia libre y buena[f]
y que, después de esta vida, reine con Cristo eternamente
sobre todas las criaturas[g].
a. Hechos 11:26
b. 1 de Corintios 6:15
c. 1 Juan 2:27; Hechos 2:17
d. Mateo 10:32; Romanos 10:10
e. Romanos 12:1; 1 Pedro 2:6, 9; Apocalipsis 1:6; Apocalipsis 5:8,
10
f. 1 de Pedro 2:11; Romanos 6:12, 13; Galatas 5:16, 17; Efesios
6:11; 1 Timoteo 1:18, 19
g. 2 de Timoteo. 2:12; Mateo 25:34
Domingo 13
33. ¿Por que se llama a Cristo el Unigénito Hijo
de Dios, si nosotros también somos hijos de Dios?
Porque Cristo es Hijo Eterno y natural de Dios[a]; pero nosotros
hemos sido adoptados por gracia como hijos de Dios por amor de
El[b]
a. Juan 1:14; Hebreos 1:1, 2; Juan 3:16; 1 de Juan 4:9; Romanos
8:32
b. Romanos 8:16; Juan 1:12; Galatas 4:6; Efesios 1:5, 6
34. ¿Por que le llamamos nuestro Señor?
Porque rescatando nuestros
cuerpos y almas de los pecados, no con oro o plata sino con
su preciosa sangre,
y librándonos
del poder del diablo, nos ha hecho suyos[a].
a. 1 de Pedro 1:18, 19; 1 Pedro 2:9; 1 de Corintios 6:20; 1 Timoteo
2:6; Juan 20:28
Domingo 14
35. ¿ Que crees cuando dices: que fue concebido por el
Espíritu Santo y nació de Maria virgen?
Que el eterno Hijo de
Dios, el cual es[a] y permanece[b] verdadero y eterno Dios,
tomo la naturaleza verdaderamente
humana de la carne
y sangre de la virgen Maria[c], por obra del Espíritu
Santo[d], para que juntamente fuese la verdadera simiente de
David[e], semejante
a sus hermanos[f] excepto en el pecado[g].
a. 1 de Juan 5:20; Juan 1:1; Juan 17:3; Romanos 1:3; Colosenses
1:15
b. Romanos 9:5
c. Galatas 4:4; Lucas 1:31, 42, 43
d. Mateo 1:20; Lucas 1:35
e. Romanos 1:3; Salmo 132:11; 2 Samuel 7:12; Lucas 1:32; Hechos
2:30
f. Filipenses 2:7; Hebreos 2:14, 17
g. Hebreos 4:15
36. ¿Que fruto sacas de la santa concepción
y nacimiento de Cristo?
Que es nuestro Mediador[a], y con su inocencia y perfecta santidad
cubre mis pecados en los cuales he sido concebido y nacido, para
que no aparezcan en la presencia de Dios[b].
a. Hebreos 7:26, 27
b. 1 de Pedro 1:18, 19; 1 Pedro 3:18; 1 de Corintios 1:30, 31;
Romanos 8:3,4; Isaías 53:11; Salmo 32:1
Domingo 15
37. ¿Qué es lo que crees cuando dices: padeció?
Que todo el tiempo que
en este mundo vivió y especialmente
al fin de su vida, sostenía en el cuerpo y en el alma la
ira de Dios contra el pecado de todo el genero humano[a], para
que con su pasión, como único sacrificio propiciatorio[b],
librara nuestro cuerpo y alma de la eterna condenación[c],
y nos alcanzase la gracia de Dios, la justicia y la vida eterna[d].
a. Isaías 53:4;
1 de Pedro 2:24; 1 de Pedro 3:18; 1 de Timoteo 2:6
b. Isaías 53:10; Efesios 5:2; 1 de Corintios 5:7;
1 de Juan 2:2; Romanos 3:25; Hebreos 9:28; Hebreos 10:14
c. Gálatas 3:13; Colosenses 1:13; Hebreos 9:12; 1
de Pedro 1:18, 19
d. Romanos 3:25; 2 Corintios 5:21; Juan 2:16; Juan 6:51; Hebreos
9:15; Hebreos 10:19
38. ¿Por qué padeció bajo
el poder de Poncio Pilato juez?
Para que, inocente, condenado
por el juez político[a],
nos librase del severo juicio de Dios, que había de
venir sobre nosotros[b].
a. Juan 18:38; Mateo 27:24; Lucas 23:14, 15; Juan 19:4
b. Salmo 69:4; Isaías 53: 4, 5; 2 de Corintios 5:21; Galatas
3:13
39. ¿Es mas importante
el haber sido crucificado, que morir de otro modo?
Si, porque este genero
de muerte me garantiza que el cargó sobre
si mismo la maldición sentenciada contra mi[a], por
cuanto la muerte de cruz era maldita de Dios[b]
a. Galatas 3:13
b. Deuteronomio 21:23
Domingo 16
40. ¿Por que fue
necesario que Cristo se humillase hasta la muerte?
Porque la justicia de
Dios[a] no se podía
satisfacer por nuestros pecados, sino con la misma muerte
del Hijo de Dios[b]
a. Génesis 2:17
b. Romanos 8:3, 4; Hebreos 2:14, 15
41. ¿Por qué fue también
sepultado?
Para testificar que estaba verdaderamente muerto[a]
a. Hechos 13:29; Mateo 27:59, 60; Lucas 23:53; Juan 19:38
42. Ya que Cristo murió por nosotros ¿Por qué hemos
de morir también nosotros?
Nuestra muerte no es una
satisfacción por nuestros pecados[a],
sino una liberación del pecado y un paso hacia la vida
eterna[b]
a. Marcos 8:37; Salmo 49:7
b. Filipenses 1:23; Juan 5:24; Romanos 7:24
43. ¿Que provecho recibimos además,
del sacrificio y muerte de Cristo en la cruz?
Por su poder nuestro viejo hombre esta crucificado, muerto y
sepultado juntamente con El[a], para que, en adelante, no reinen
mas en nosotros las perversas concupiscencias y deseos de la
carne[b], si no que nos ofrezcamos a El en sacrificio agradable[c]
a. Romanos 6:6
b. Romanos 6:6, 12
c. Romanos 12:1
44. ¿Por que se añade: descendió a
los infiernos?
Para que en mis extremados
dolores y grandísimas tentaciones
me asegure y me sostenga con este consuelo, de que mi Señor
Jesucristo, por medio de las inexplicables angustias, tormentos,
espantos y turbaciones infernales de su alma, en los cuales fue
sumido en toda su pasión[a], pero especialmente clavado
en la cruz, me ha librado de las ansias y tormentos del infierno[b]
a. Salmo 18:4, 5; Salmo 116:3; Mateo 26:38; Mateo 27:46; Hebreos
5:7
b. Isaías 53:5
Domingo 17
45. ¿Que nos aprovecha la resurrección
de Cristo?
Primero: Por su resurrección ha vencido a la muerte, para
hacernos participantes de aquella justicia que conquisto por su
muerte[a]. Segundo: También nosotros somos resucitados ahora
por su poder a una nueva vida[b]. Tercero: la resurrección
de Cristo, cabeza nuestra, es una cierta prenda de nuestra gloriosa
resurrección[c].
a. Romanos 4:25; 1 de Pedro 1:3; 1 de Corintios 15:16
b. Romanos 6:4; Colosenses 3:1; Efesios 2:5, 6
c. 1 de Corintios 15:20, 21
Domingo 18
46. ¿Que entiendes por: subió a
los cielos?
Que Cristo, a la vista
de sus discípulos, fue elevado de
la tierra al cielo[a], y que esta allí para nuestro
bien[b], hasta que vuelva a juzgar a los vivos y a los muertos[c]
a. Hechos 1:9; Marcos 16:19; Lucas 24:51
b. Hebreos 9:24; Hebreos 4:14; Romanos 8:34; Colosenses 3:1 c.
Hechos 1:11; Mateo 24:30
47. Luego ¿no está Cristo
con nosotros hasta el fin del mundo como lo ha prometido?[a]
Cristo es verdadero Dios
y verdadero hombre: en cuanto a la naturaleza humana ahora
ya no esta en la tierra[b];
pero en cuanto a su deidad,
majestad, gracia y espíritu en ningún momento
esta ausente de nosotros[c]
a. Mateo 28:20
b. Hebreos 8:4; Mateo 26:11; Juan 16:28; Juan 17:11; Hechos 3:21
c. Juan 4:18; Mateo 28:20
48. Pero si la naturaleza
humana no esta en todas partes donde esta la divina ¿no
se separan con esto las dos naturalezas en Cristo?
De ninguna manera: porque
dado que la divinidad es incomprensible y esta presente en
todo lugar[a], resulta necesariamente
que en
efecto está fuera de la naturaleza humana que ha tomado[b],
pero con todo y con eso esta en ella y queda unida a ella personalmente.
a. Jeremías 23:24;
Hechos 7:49
b. Colosenses 2:9; Juan 3:13; Juan 11:15; Mateo 28:6
49. ¿Qué beneficios nos da la ascensión
de Cristo al cielo?
Primero: El es nuestro
intercesor en el cielo delante del Padre[a]. Segundo: Que tenemos
nuestra carne
en el cielo para que por ello,
como una garantía, estemos seguros, de que él siendo
nuestra cabeza, nos atraerá a si como miembros suyos[b].
Tercero: Que desde allí nos envía su Espíritu
como prenda recíproca[c] por cuya virtud buscamos, no
las cosas de la tierra sino las de arriba, donde esta Cristo
sentado
a la diestra de Dios[d].
a. 1 Juan 2:1; Romanos 8:34
b. Juan 14:2; Juan 17:24; Juan 20:17; Efesios 2:6
c. Juan 14:16; Juan 16:7; Hechos 2:33; 2 de Corintios 1:22; 2 de
Corintios 5:5
d. Colosenses 3:1
Domingo 19
50. ¿Por que se añade:
esta sentado a la Diestra de Dios, Padre todopoderoso?
Porque Cristo subió al cielo para mostrarse allí como
cabeza de su Iglesia[a], por quien el Padre gobierna todas
las cosas[b]
a. Efesios 1:20; Colosenses 1:18
b. Mateo 28:18; Juan 5:22
51. ¿De que nos
sirve esta gloria de Cristo, nuestra cabeza?
Primero: Para que el Espíritu
Santo derrame en nosotros, sus miembros, los dones celestiales[a].
Y segundo: para protegernos
y ampararnos de todos nuestros enemigos[b]
a. Hechos 2:33; Efesios 4:8
b. Salmo 2:9; Salmo 110:1, 2; Juan 10:28; Efesios 4:8
52. ¿Que consuelo
te ofrece la vuelta de Cristo para juzgar a los vivos y a los
muertos?
Que en todas las miserias
y persecuciones, con plena confianza, espero del cielo, como
Juez, a Aquel mismo
que primeramente se
puso delante del juicio de Dios por mi y alejó de mi toda
maldición[a]; el cual echara a todos los enemigos suyos
y míos en las penas eternas[b]; y a mi, con todos los elegidos,
me conducirá al gozo del cielo y a la gloria eterna[c].
a. Filipenses 3:20; Lucas 21:28; Romanos 8:23; Tito 2:13; 1 de
Tesalonicenses 4:16
b. Mateo 25:41; 2 de Tesalonicenses 1:6
c. Mateo 25:34; 2 de Tesalonicenses 1:7
DE DIOS ESPIRITU SANTO Y DE NUESTRA SANTIFICACION
Domingo 20
53. ¿Qué crees del Espíritu
Santo?
Que con el Eterno Padre
e Hijo es verdadero y eterno Dios[a]. Y que viene a morar en
mí[b] para que,
por la verdadera fe, me haga participante de Cristo y de
todos sus beneficios[c],
me consuele[d] y quede conmigo eternamente[e].
a. 1 de Juan 5:7; Génesis 1:2; Isaías
48:16; 1 de Corintios 3:16; 1 de Corintios 6:19; Hechos 5:3,
4
b. Gálatas 4:6; Mateo 28:19, 20; 2 de Corintios 1:22;
Efesios 1:13
c. Gálatas 3:14; 1 de Pedro 1:2; 1 de Corintios 6:17
d. Juan 15:26; Hechos 9:31
e. Juan 14:16; 1 Pedro 4:14
Domingo 21
54. ¿Qué crees de la santa Iglesia cristiana católica?
Que el Hijo de Dios[a],
desde el principio hasta el fin del mundo[b], de todo el genero
humano[c], congrega,
guarda y protege para sí[d],
por su Espíritu y su Palabra[e] en la unidad de la verdadera
fe[f], una comunidad, elegida para la vida eterna[g]; de la cual
yo soy un miembro vivo[h] y permaneceré para siempre[i].
a. Efesios 5:26; Juan 10:11; Hechos 20:28; Efesios 4:11-13
b. Salmo 71:17, 18; Isaías 59:21; 1 de Corintios 11:26
c. Génesis 26:4; Apocalipsis 5:9
d. Mateo 16:18; Juan 10:28-30; Salmo 129:1-5
e. Isaías 59:21; Romanos 1:16; Romanos 10:14-17; Efesios
5:26
f. Hechos 2:42; Efesios 4:3-5
Romanos 8:29; Efesios 1:10-13
h. 1 de Juan 3:14, 19, 20, 21; 2 Corintios 13:5; Romanos 8:10
i. Salmo 23:6; 1 de Corintios 1:8, 9; Juan 10:28; 1 de Juan 2:19;
1 Pedro 1:5
55. ¿Qué entiendes por la comunión
de los santos?
Primero, que todos los
fieles en general y cada uno en particular, como miembros del
Señor Jesucristo, tienen la comunión
de El y de todos sus bienes y dones[a]. Segundo, que cada uno debe
sentirse obligado a emplear con amor y gozo los dones que ha recibido,
utilizándolos en beneficio de los demás[b].
a. 1 de Juan 1:3; Romanos 8:32; 1 de Corintios 12:12, 13; 1 de
Corintios 6:17
b. 1 de Corintios 12:21; 1 de Corintios 13:1, 5; Filipenses 2:4-8
56. ¿Que crees de la remisión
de los pecados?
Creo que Dios, por la
satisfacción de Cristo, no quiere
acordarse jamás de mis pecados, ni de mi naturaleza corrompida,
con la cual debo luchar toda la vida[a], sino que gratuitamente
me otorga la justicia de Cristo[b] para que yo nunca venga a condenación
[c]
a. 1 de Juan 2:2; 1 Juan 1:7; 2 de Corintios 5:19
b. Romanos 7:23-25; Jeremías 31:34; Miqueas 7:19; Salmo
130:3, 10, 12
c. Juan 3:18; Juan 5:24
Domingo 22
57. ¿Que consuelo te da la resurrección
de la carne?
Que no sólo mi alma después de esta vida será llevada[a]
en el mismo instante a Cristo, su cabeza, sino que también
esta mi carne, siendo resucitada por la potencia de Cristo, será de
nuevo unida a mi alma y hecha conforme al glorioso cuerpo de
Cristo[b].
a. Lucas 16:22; Lucas 23:43; Filipenses 1:21, 23
b. Job. 19:25, 26; 1 de Juan 3:2; Filipenses 3:21
58. ¿Qué consolación te ofrece el artículo
de la vida eterna?
Que si ahora siento en
mi corazón un principio de la vida
eterna[a], después de esta vida gozaré de una cumplida
y perfecta bienaventuranza que ningún ojo vio ni oído
oyó, ni entendimiento humano comprendió, y esto
para que por ella alabe a Dios para siempre[b].
a. 2 de Corintios 5:2, 3
b. 1 de Corintios 2:9
DE LA JUSTIFICACION
Domingo 23
59. ¿Qué te
aprovecha el creer todas estas cosas?
Que delante de Dios soy justo en Jesucristo, y heredero de la
vida eterna[a]
a. Habacuc 2:4; Romanos 1:17; Juan 3:36
60. ¿Cómo
eres justo ante Dios?
Por la sola verdadera
fe en Jesucristo[a], de tal suerte que, aunque mi conciencia
me acuse de haber pecado
gravemente contra
todos los mandamientos de Dios, no habiendo guardado jamás
ninguno de ellos[b], y estando siempre inclinado a todo mal[c],
sin merecimiento alguno mío[d], solo por su gracia[e], Dios
me imputa y da[f] la perfecta satisfacción[g], justicia
y santidad de Cristo como si no hubiera yo tenido, ni cometido
algún pecado, antes bien como si yo mismo hubiera cumplido
aquella obediencia que Cristo cumplió por mí[i],
con tal que yo abrace estas gracias y beneficios con verdadera
fe[j].
a. Romanos 3:21, 22, 24;
Romanos 5:1, 2; Gálatas 2:16;
Efesios 2:8, 9; Filipenses 3:9
b. Romanos 3:19
c. Romanos 7:23
d. Tito 3:5; Deuteronomio 9:6; Ezequiel 36:22
e. Romanos 3:24; Efesios 2:8
f. Romanos 4:4; 2 Corintios 5:19
g. 1 de Juan 2:2
h. 1 de Juan 2:1
i. 2 de Corintios 5:21
j. Romanos 3:22; Juan 3:18
61. ¿Por qué afirmas ser justo sólo
por la fe?
No porque agrade a Dios por la dignidad de mi fe, sino porque
sólo la satisfacción, justicia y santidad de Cristo
son mi propia justicia delante de Dios[a], y que yo no puedo
cumplir de otro modo que por la fe[b].
a. 1 de Corintios 1:30; 1 Corintios 2:2
b. 1 de Juan 5:10
Domingo 24
62. ¿Por qué no
pueden justificarnos ante Dios las buenas obras, aunque solo
sea en parte?
Porque es necesario que aquella justicia, que ha de aparecer delante
del juicio de Dios, sea perfectamente cumplida y de todo punto
conforme a la Ley Divina[a]; y nuestras buenas obras, aun las mejores
en esta vida, son imperfectas y contaminadas de pecado[b]
a. Gálatas 3:10;
Deuteronomio 27:26
b. Isaías 64:6
63. Luego, ¿cómo
es posible que nuestras obras no merezcan nada, si Dios promete
remunerarlas
en la vida presente
y en la venidera?
Esta remuneración
no se da por merecimiento, sino por gracia[a]
a. Lucas 17:10
64. ¿Pero esta doctrina ¿no hace a los hombres negligentes
e impíos?
No, porque es imposible que no produzcan frutos de gratitud los
que por la fe verdadera han sido injertados en Cristo[a].
a. Mateo 7:18; Juan 15:5
DE LOS SACRAMENTOS
Domingo 25
65. Si sólo la fe nos hace participantes de Cristo y de
todos sus beneficios, dime ¿de dónde procede
esta fe?
Del Espíritu Santo[a] que la hace obrar por la predicación
del Santo Evangelio, encendiendo nuestros corazones, y confirmándola
por el uso de los sacramentos[b].
a. Efesios 2:8; Efesios 6:23; Juan 3:5; Filipenses 1:29
b. Mateo 28:19; 1 de Pedro 1:22, 23
66. ¿Qué son
los sacramentos?
Son señales sagradas y visibles, y sellos instituidos por
Dios, para sernos declarada mejor y sellada por ellos la promesa
del Evangelio; a saber, que la remisión de los pecados y
la vida eterna, por aquel único sacrificio de Cristo cumplido
en la cruz, se nos da de gracia no solamente a todos los creyentes
en general, sino también a cada uno en particular[a]
a. Génesis 17:11; Romanos 4:11; Deuteronomio 30:6; Levítico
6:25; Hebreos 9:7, 8, 9, 24; Ezequiel 20:12; Isaías 6:6,
7; Isaías 54:9
67. Entonces la palabra
y los sacramentos ¿tienen como
fin llevar nuestra fe al sacrificio de Cristo cumplido en la cruz,
como el único fundamento de nuestra salvación?[a]
Así es, porque el Espíritu Santo nos enseña
por el Evangelio y confirma por los Sacramentos, que toda nuestra
salud esta puesta en el único sacrificio de Cristo ofrecido
por nosotros en la cruz.
a. Romanos 6:3; Gálatas
3:27
68. ¿Cuantos sacramentos
ha instituido Cristo en el Nuevo Testamento?
Dos: El Santo Bautismo y la Santa Cena.
DEL SANTO BAUTISMO
Domingo 26
69. ¿Por qué el Santo Bautismo te asegura y recuerda
que eres participante de aquel único sacrificio de Cristo,
hecho en la Cruz?
Porque Cristo ha instituido[a]
el lavamiento exterior del agua, añadiendo esta promesa[b], que tan ciertamente soy lavado
con su sangre y Espíritu de las inmundicias de mi alma,
es a saber, de todos mis pecados[c], como soy rociado y lavado
exteriormente con el agua, con la cual se suelen limpiar las
suciedades del cuerpo.
a. Mateo28:19
b. Mateo 28:19; Marcos 16:16; Hechos 2:38; Juan 1:33; Mateo 3:11;
Romanos 6:3, 4
c. 1 de Pedro 3:21; Marcos 1:4; Lucas 3:3
70. ¿Qué es ser lavado con la sangre y Espíritu
de Cristo?
Es recibir de la gracia
de Dios la remisión de los pecados,
por la sangre de Cristo, que derramo por nosotros en su sacrificio
en la Cruz[a]. Y también ser renovados y santificados por
el Espíritu Santo para ser miembros de Cristo, a fin
de que muramos al pecado y vivamos santa e irreprensiblemente[b].
a. Hebreos 12:24; 1 de
Pedro 1:2; Apocalipsis 1:5; Apocalipsis 7:14; Zacarías
13:1; Ezequiel 36:25
b. Juan 1:33; Juan 3:5; 1 de Corintios 6:11; 1 de Corintios 12:13;
Romanos 6:4; Colosenses 2:12
71. ¿Dónde prometió Cristo que El nos quiere
limpiar tan ciertamente por su sangre y Espíritu como
somos lavados por el agua del bautismo?
En la institución del Bautismo, cuyas palabras son estas:
Id, enseñad a todas las gentes, bautizándolas en
el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo,
Mateo 28:19.
El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que
no creyere, será condenado, Marcos 16:16. Esta misma promesa
se repite cuando las Sagradas Escrituras llaman al bautismo lavamiento
de la regeneración y ablución de pecados,
Tito 3:5; Hechos 22:16
Domingo 27
72. ¿Es el lavamiento la purificación
misma de los pecados?
No[a]: porque sólo la sangre de Jesucristo y el Espíritu
nos limpia y purifica de todo pecado[b].
a. Mateo 3:11; 1 de Pedro 3:21; Efesios 5:26
b. 1 de Juan 1:7; 1 de Corintios 6:11
73. Entonces ¿por qué llama el Espíritu Santo
al bautismo el lavado de la regeneración y la purificación
de los pecados?
Dios no habla así sin una razón
justificada, pues El, no solo
quiere enseñarnos que nuestros pecados se purifican por
la sangre y Espíritu de Cristo, como las suciedades del
cuerpo por el agua[a], si no más aún: certificarnos
por este divino símbolo y prenda que verdaderamente
somos limpiados por el lavamiento interior y espiritual de
nuestros pecados,
de la misma manera que somos lavados exteriormente por el agua
visible[b].
a. Apocalipsis 1:5; Apocalipsis 7:14; 1 de Corintios 6:11
b. Marcos 16:16; Gálatas 3:27
74. ¿Se ha de bautizar también a los niños?
Naturalmente, porque están comprendidos, como los adultos,
en el pacto, y pertenecen a la Iglesia de Dios[a]. Tanto a estos
como a los adultos se les promete por la sangre de Cristo, la remisión
de los pecados[b] y el Espíritu Santo, obrador de la fe[c];
por esto, y como señal de este pacto, deben ser incorporados
a la Iglesia de Dios y diferenciados de los hijos de los infieles,
así como se hacia en el pacto del Antiguo Testamento por
la circuncisión[c], cuyo sustituto es el Bautismo en
el Nuevo Pacto[f].
a. Génesis 17:7
b. Mateo 19:14
c. Lucas 1:15; Salmo 22:10; Isaías 44:1-3; Hechos 2:39
d. Hechos 10:47
e. Génesis 17:14
f. Colosenses 2:11-13
DE LA SANTA CENA DE NUESTRO SENOR
Domingo 28
75. ¿Cómo te asegura y confirma la Santa Cena que
eres hecho participante de aquel único sacrificio de
Cristo, ofrecido en la cruz, y de todos sus bienes?
Porque Cristo me ha mandado,
y también a todos los fieles,
comer de este pan partido y beber de esta copa en memoria suya,
añadiendo esta promesa[a]: Primero, que su cuerpo ha sido
ofrecido y sacrificado por mi en la cruz, y su sangre derramada
por mis pecados, tan cierto como que veo con mis ojos que el pan
del Señor es partido para mí y que me es ofrecida
la copa. Y segundo, que El tan cierto alimenta mi alma para la
vida eterna con su cuerpo crucificado y con su sangre derramada,
como yo recibo con la boca corporal de la mano del ministro el
pan y el vino, símbolos del cuerpo y de la sangre del Señor.
a. Mateo 26:26-28; Marcos 14:22-24; Lucas 22:19,20; 1 de Corintios
10:16, 17; 1 de Corintios 11:23-25; 1 de Corintios 12:13
76. ¿Qué significa
comer el cuerpo sacrificado de Cristo y beber su sangre derramada?
Significa, no sólo abrazar con firme confianza del alma
toda la pasión y muerte de Cristo, y por este medio alcanzar
la remisión de pecados y la vida eterna[a], sino unirse
más y más a su santísimo cuerpo por el Espíritu
Santo[b], el cual habita juntamente en Cristo y en nosotros de
tal manera, que, aunque El este en el cielo[c] y nosotros en la
tierra, todavía somos carne de su carne y hueso de sus hueso[d],
y que, de un mismo espíritu, (como todos los miembros
del cuerpo por una sola alma) somos vivificados y gobernados
para siempre[e].
a. Juan 6:35, 40, 47; Juan 6:48, 50, 51; Juan 6:53, 54
b. Juan 6:55, 56
c. Colosenses 3:1; Hechos 3:21; 1 de Corintios 11:26
d. Efesios 5:29, 30; Efesios 3:16; 1 de Corintios 6:15; 1 de Juan
3:24; 1 de Juan 4:13
e. Juan 6:57; Juan 15:1-6; Efesios 4:15, 16
77. ¿Dónde prometió Cristo, que tan ciertamente
dará a los creyentes en comida y en bebida su cuerpo
y sangre, como comen de este pan roto y beben de este vaso?
En la institución de la cena, cuyas palabras fueron[a]:
Nuestro Señor Jesucristo, la noche que fue entregado, tomo
el pan, y habiendo dado gracias, lo partió y dijo: Tomad,
comed, esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto
en memoria de mí, Asimismo tomó también la
copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el
nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis,
en memoria de mi. Así, pues, todas las veces que comiereis
este pan y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis
hasta que el venga (1 de Corintios 11:23-26).
Pablo repite esta promesa cuando dice: La copa de bendición,
que bendecimos, ¿no es la comunión de la sangre de
Cristo? El pan que partimos, ¿no es la comunión
del cuerpo de Cristo? Siendo uno solo el pan, nosotros, con
ser muchos,
somos un cuerpo: pues todos participamos de aquel mismo pan
(1 de Corintios 10: 16, 17)
a. Mateo 26:26-28; Marcos 14:22-24; Lucas 22:9,20
Domingo 29
78. ¿El pan y el
vino se convierten sustancialmente en el mismo cuerpo y sangre
de Cristo?
De ninguna manera[a],
pues como el agua del Bautismo no se convierte en la sangre
de Cristo, ni es la
misma ablución de los pecados,
sino solamente una serial y sello de aquellas cosas que nos son
selladas en el Bautismo[b], así el pan de la Cena del Señor
no es el mismo cuerpo[c], aunque por la naturaleza y uso de
los sacramentos[d] es llamado el cuerpo de Cristo.
a. Mateo 26:29
b. Efesios 5:26; Tito 3:5
c. 1 de Corintios 10:16; 1 de Corintios 11:26
d. Génesis 17:10, 11; Éxodo 12:11, 13; Éxodo
13:9; 1 de Pedro 3:21; 1 de Corintios 10:3, 4
79. ¿Por qué llama Cristo al pan su cuerpo y a la
copa su sangre, o el Nuevo Testamento en su sangre, y Pablo al
pan y al vino la comunión del cuerpo y sangre de Cristo?
Cristo no habla así sin una razón poderosa, y no
solamente para enseñarnos que, así como el pan y
el vino sustentan la vida corporal, su cuerpo crucificado y su
sangre derramada son la verdadera comida y bebida, que alimentan
nuestras almas para la vida eterna[a], mas aun, para asegurarnos
por estas señales y sellos visibles, que por obra del Espíritu
Santo somos participantes de su cuerpo y sangre tan cierto como
que tomamos estos sagrados símbolos en su memoria y por
la boca del cuerpo[b]; y también que su pasión y
obediencia son tan ciertamente nuestras, como si nosotros mismos
en nuestras personas hubiéramos sufrido la pena y satisfecho
a Dios por nuestros pecados.
a. Juan 6:55
b. 1 de Corintios. 10:16
Domingo 30
80. ¿Que diferencia hay entre la Cena del Señor
y la misa papal?
La Cena del Señor nos testifica que tenemos remisión
perfecta de todos nuestros pecados por el único sacrificio
de Cristo, que El mismo cumplió en la Cruz una sola vez[a];
y también que por el Espíritu Santo estamos incorporados
en Cristo[b], el cual no esta ahora en la tierra según su
naturaleza humana, sino en los cielos a la diestra de Dios, su
padre[c], donde quiere ser adorado por nosotros[d]. La misa enseña
que los vivos y los muertos no tienen la remisión de los
pecados por la sola pasión de Cristo, a no ser que cada
día Cristo sea ofrecido por ellos por mano de los sacerdotes;
enseña también que Cristo esta corporalmente en las
especies de pan y de vino, y por tanto ha de ser adorado en ellas.
Por lo tanto, el fundamento propio de la misa no es otra cosa que
una negación del único sacrificio y pasión
de Jesucristo y una idolatría maldita[e].
a. Hebreos 10:10, 12; Hebreos 7:26, 27; Hebreos 9:12, 25; Juan
19:30; Mateo 26:28; Lucas 22:19
b. 1 de Corintios 10:16, 17; 1 de Corintios 6:17
c. Juan 20:17; Colosenses 3:1; Hebreos 1:3; Hebreos 8:1
d. Mateo 6:20, 21; Juan 4:21; Lucas 24:52; Hechos 7:55; Colosenses
3:1; Filipenses 3:20; 1 de Tesalonicenses 1:10
e. Hebreos 9:26; Hebreos 10:12, 14
81. ¿Quiénes son los que deben participar de la
mesa del Señor?
Tan sólo aquellos que se duelan verdaderamente de haber
ofendido a Dios con sus pecados, confiando en ser perdonados por
el amor de Cristo y que las demás flaquezas quedarán
cubiertas con su pasión y muerte. Y que también deseen
fortalecer más y más su fe y mejorar su vida. Pero
los hipócritas y los que no se arrepienten de verdad, comen
y beben su condenación[a]
a. 1 de Corintios 11:28; 1 de Corintios 10:19-22
82. ¿Deben admitirse también a esta Cena los que
por su confesión y vida se declaran infieles e impíos?
De ninguna manera, porque
así se profana el pacto de Dios,
y se provoca su ira sobre toda la congregación[a]. Por lo
cual, la Iglesia debe, según la orden de Cristo y de sus
apóstoles (usando de las llaves del reino de los cielos),
excomulgar y privar a los tales de la Cena, hasta que se arrepientan
y rectifiquen su vida.
a. 1 de Corintios 11:20,
34; Isaías 1:11; Isaías
66:3; Jeremías 7:21; Salmo 50:16
Domingo 31
83. ¿Que son las
llaves del reino de los cielos?
La predicación del Santo Evangelio y la disciplina eclesiástica:
con las cuales se abre el cielo a los fieles, y se cierra a
los infieles.
84. ¿De que manera se abre y se cierra el reino de los
cielos por la predicación del Evangelio?
Cuando (según el mandamiento de Cristo) públicamente
es anunciado y testificado a todos los fieles en general y a cada
uno en particular, que todos los pecados les son perdonados por
Dios, por los meritos de Cristo, todas las veces que abrazaren
con verdadera fe la promesa del Evangelio. Al contrario, a todos
los infieles e hipócritas se les anuncia que la ira de Dios
y la condenación eterna caerá sobre ellos mientras
perseveraren en su maldad[a]; según testimonio del Evangelio,
Dios juzgará así en esta vida como en la otra.
a. Juan 20:21-23; Mateo 16:19
85. ¿De que manera se cierra y se abre el reino de los
cielos por la disciplina eclesiástica?
Cuando (según el mandamiento de Cristo) aquellos que bajo
el nombre de cristianos se muestran en la doctrina o en la vida
ajenos a Cristo, y después de haber sido fraternalmente
amonestados en diversas ocasiones, no quieren apartarse de sus
errores o maldades, son denunciados a la Iglesia o a los que han
sido ordenados por ella. Y si aun no obedecen a la amonestación
de estos, por la prohibición de los sacramentos son expulsados
de la congregación cristiana, y por el mismo Dios, del
reino de Cristo; y otra vez recibidos, como miembros de Cristo
y de su
Iglesia cuando prometen enmienda y lo demuestran por sus obras[a].
a. Mateo 18:15-17; 1 de Corintios 5:4, 5, 11; 2 de Corintios 2:6-8.
TERCERA PARTE: DE LA GRATITUD QUE DEBEMOS A DIOS FOR LA SALVACION
Domingo 32
86. Si somos librados
por Cristo de todos nuestros pecados y miserias sin merecimiento
alguno de nuestra
parte, sino sólo por
la misericordia de Dios ¿Por qué hemos de hacer
buenas obras?
Porque después de que Cristo nos ha redimido con su sangre,
nos renueva también con su Espíritu Santo a su imagen;
a fin de que en toda nuestra vida nos mostremos agradecidos a Dios
por tantos beneficios[a] y que El sea glorificado por nosotros[b].
Además de esto para que cada uno de nosotros sea asegurado
de su fe por los frutos[c]. Y finalmente para que, también
por la piedad e integridad de nuestra vida, ganemos a nuestro prójimo
para Cristo[d].
a. Romanos 6:13; Romanos 12:1, 2; 1 de Pedro 2:5, 9; 1 de Corintios
6:20
b. Mateo 5:16; 1 Pedro 2:12
c. 2 de Pedro 1:10; Mateo 7:17; Gálatas 5:6, 22
d. 1 de Pedro 3:1, 2; Romanos 14:19
87. Luego, ¿no
pueden salvarse aquellos que siendo desagradecidos y perseverando
en sus pecados no se
conviertan a Dios de su maldad?
De ninguna manera, porque,
como lo testifican las Sagradas Escrituras, no heredarán el reino de Dios los fornicarios, los idólatras,
los adúlteros, los ladrones, los avaros, los borrachos,
los maldicientes.
a. 1 de Corintios 6:9, 10; Efesios 5:5, 6; 1 de Juan 3:14
Domingo 33
88. ¿De cuántas partes se compone el verdadero arrepentimiento
y conversión al Señor?
De dos: la muerte del
viejo hombre, y la vivificación del
nuevo[a].
a. Romanos 6:1,4-6; Efesios 4:22-24; Colosenses 3:5,6,8-10; 1
de Corintios 5:7; 2 Corintios 7:10
89. ¿En qué consiste
la muerte del hombre viejo?
En que sintamos pesar,
de todo corazón, de haber ofendido
a Dios con nuestros pecados, aborreciéndolos y evitándolos[a].
a. Romanos 8:13; Joel
2:13; Óseas
6:1
90. ¿Que es la vivificación
del nuevo hombre?
Es alegrarse de todo corazón en Dios por Cristo[a], y desear
vivir conforme a la voluntad de Dios, así como ejercitarse
en toda buena obra[b].
a. Romanos 5:1; Romanos
14:17; Isaías
57:15
b. Romanos 6:10; Gálatas 2:20
91. ¿Qué son
buenas obras?
Únicamente aquellas que se realizan con fe verdadera[a]
conforme a la Ley de Dios[b], y se aplican solamente a su gloria[c];
y no aquellas que están fundadas en nuestras buenas
intenciones o sobre instituciones humanas[d]
a. Romanos 14:23
b. Levítico 18:4; 1 de Samuel 15:22; Efesios 2:10
c. 1 de Corintios 10:31
d. Ezequiel 20:18, 19; Isaías 29:13; Mateo 15:7-9
DE LA LEY
Domingo 34
92. ¿Cuál
es la Ley de Dios?
Y hablo Dios todas estas
palabras: (Éxodo
20:1-17; Deuteronomio 5:6-21).
Yo soy Jehová (El Señor), tu Dios, que te saqué de
la tierra de Egipto, de casa de servidumbre.
Primer mandamiento
No tendrás dioses ajenos delante de mí.
Segundo mandamiento
No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que este
arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo
de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás;
porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito
la maldad de los padres sobre los hijos, hasta la tercera y cuarta
generación, de los que me aborrecen; y hago misericordia
a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos.
Tercer mandamiento
No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano;
porque no dará por inocente Jehová al que tomare
su nombre en vano.
Cuarto mandamiento
Acuérdate del día de reposo para santificarlo; seis
días trabajaras, y harás toda tu obra; mas el séptimo
día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él
obra alguna, tú ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni
tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que están dentro
de tus puertas. Porque en seis días hizo Jehová los
cielos y la tierra, el mar y todas las cosas que en ellos hay,
y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo
el día de reposo y lo santificó.
Quinto mandamiento
Honra a tu padre y a tu
madre, para que tus días se alarguen
en la tierra que Jehová tu Dios te da.
Sexto mandamiento
No matarás
Séptimo mandamiento
No cometerás adulterio
Octavo mandamiento
No hurtaras
Noveno mandamiento
No hablarás contra tu prójimo
falso testimonio
Décimo mandamiento
No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciaras
la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su
buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo
93. ¿Cómo
se dividen estos diez mandamientos?
En dos tablas[a]: De las
cuales la primera enseña lo que
debemos hacer para con Dios; la segunda, lo que debemos hacer para
con nuestro prójimo[b].
a. Deuteronomio 4:13; Éxodo
34:28; Deuteronomio 10:3, 4
b. Mateo 22:37-40
94. ¿Que manda
Dios en el primer mandamiento?
Que yo, que deseo la salvación de mi alma, evite y huya
de toda idolatría[a], hechicería, encantamiento,
superstición[b], invocación de santos o de otras
criaturas[c]; y que conozca rectamente al único verdadero
Dios[d], en El solo confíe[e] con toda humildad[f] y paciencia,
a El sólo me someta[g], y de El sólo espere todos
los bienes[h]. Finalmente que de todo corazón le ame[i],
tema[j] y reverencie[k]; de tal manera que este dispuesto a
renunciar a todas las criaturas antes que cometer la menor
cosa contra su
voluntad[l].
a. 1 de Juan 5:21; 1 de Corintios 6:10; 1 de Corintios 10:7, 14
b. Levítico 10:31; Deuteronomio 18:9, 10
c. Mateo 4:10; Apocalipsis 19:10; Apocalipsis 22:8, 9
d. Juan 17:3
c. Jeremías 17:5, 7
f. 1 de Pedro 5:5
g. Hebreos 10:36; Colosenses 1:11; Romanos 5:3, 4; 1 de Corintios
10:10; Filipenses 2:14
h. Salmo 104:27; Isaías 45:7; Santiago 1:17
i. Deuteronomio 6:5; Mateo 22:37
j. Deuteronomio 6:2; Salmo 111:10; Proverbio 1:7; Proverbio 9:10;
Mateo 10:28
k. Mateo 4:10; Deuteronomio 10:20
I. Mateo 5:29; Mateo 10:37; Hechos 5:29
95. ¿Qué es idolatría?
Es poner en el lugar que
sólo corresponde
al Dios verdadero
que se ha revelado por su Palabra, o junto a El, cualquier otra
cosa en la cual se ponga confianza.
a. Efesios 5:5; 1 de Crónicas 16:26; Filipenses 3:19; Gálatas
4:8; Efesios 2:12; 1 de Juan 2:23; 2 de Juan 9, Juan 5:23
Domingo 35
96. ¿Qué pide
Dios en el segundo mandamiento?
Que no representemos a
Dios por medio de alguna imagen o figura[a], y sólo
le rindamos culto como El ha mandado en su Palabra[b].
a. Isaías 40:18,
19, 25; Deuteronomio 4:15, 16; Romanos 1:23; Hechos 17:20
b. 1 de Samuel 15:23; Deuteronomio 12:30; Mateo 15:9
97. ¿No es lícito
hacer ninguna imagen?
Ni podemos, ni debemos
representar a Dios de ninguna manera[a], y aun en el caso de
que fuese licito representar
a las criaturas,
Dios prohíbe hacer o poseer ninguna imagen destinada
a ser adorada o empleada en su servicio[b]
a. Isaías 40:25
b. Éxodo 34:17; Éxodo 23:24; Éxodo 34:13;
Num. 33:52
98. ¿No se podrían tolerar las imágenes en
las iglesias, como si fuesen libros para enseñar a los
ignorantes?
No, porque nosotros no
debemos ser mas sabios que Dios, que no quiere instruir a su
pueblo por imágenes mudas[a], sino
por la predicación viva de su Palabra[b].
a. Jeremías 10:8;
Habacuc 2:18,19
b. Romanos 10:14, 15,17; 2 de Pedro 1:19; 2 de Timoteo 3:16,17
Domingo 36
99. ¿Qué nos enseña
el tercer mandamiento?
Que dejemos de blasfemar[a] o profanar el nombre de Dios por
medio de falsos juramentos[b]' y maldiciones[c], y aun inútiles
juramentos; que no nos hagamos participes de tan horrendos pecados
al callar cuando los oigamos[d]. En una palabra: que no empleemos
el santo nombre de Dios, mas que con temor y veneración[e],a
fin de que El sea rectamente confesado[f], invocado[g] y glorificado
por nuestras palabras y hechos[h].
a. Levítico 24:15,16
b. Levítico 19:12
c. Mateo 5:37; Santiago 5:12
d. Levítico 5:1; Proverbio 29:34
e. Jeremías 4:2; Isaías 45:23
f. Mateo 10:32; Romanos 10:9,10
g. Salmo 50:15; 1 de Timoteo 2:8
h. Colosenses 3:17; Romanos 2:24; 1 de Timoteo 6:1
100. ¿Es tan grave pecado el profanar el nombre de Dios
por medio de juramentos y blasfemias, que Dios también
se enoja contra aquellos que no se opusieron y no lo prohibieron
con
todas sus fuerzas?
Sí[a], porque no
hay mayor pecado ni cosa que a Dios mas ofenda que el profanar
su nombre, por
lo cual mando que esta maldad
fuese castigada con la muerte[b]
a. Proverbios 29:24; Levítico
5:1
b. Levítico 24:16
Domingo 37
101. ¿Se puede
jurar santamente en el nombre de Dios?
Si, cuando el magistrado
o la necesidad así lo exijan para
sostener y confirmar la fe y la verdad, para la gloria de Dios
y el bien de nuestro prójimo. Pues tal manera de prestar
juramento esta fundada en la Palabra de Dios[a] y, en consecuencia,
ha sido rectamente empleada por los santos, tanto en el Antiguo
como en el Nuevo Téstamelo[b]
a. Deuteronomio 6:13;
Deuteronomio 10:20; Isaías 48:1;
Hebreos 6:16
b. Génesis 21:24; Génesis 31:53; Josué 9:15;
1 de Samuel 24:23; 2 de Samuel 3:35; 1 de Reyes 1:29; Romanos
1:9; Romanos 9:1; 2 de Corintios 1:23
102. ¿Es lícito
jurar por los santos u otras criaturas?
No. Porque el legítimo juramento es una invocación
de Dios, por la cual se le pide, que El, como el que sólo
ve los corazones, sea testigo de la verdad, y castigue si el
juramento es falso[a]; este honor le corresponde a El[b].
a. 2 de Corintios 1:23; Romanos 9:1
b. Mateo 5:34-36; Santiago 5:12
Domingo 38
103. ¿Qué ordena
Dios en el cuarto mandamiento?
Primero, que el ministerio
de la Palabra y la enseñanza
sean mantenidos[a], y que yo frecuente asiduamente la iglesia,
la congregación de Dios, sobre todo el día de reposo[b],
para oír la Palabra de Dios[c], y participar de los santos
sacramentos[d], para invocar públicamente al Señor[e],
y para contribuir cristianamente a ayudar a los necesitados[f].
Además, que todos los días de mi vida cese de mal
obrar, para que sea Dios mismo quien obre en mi corazón
por su Espíritu y, de este modo, pueda empezar en esta vida
el Sábado eterno[g].
a. Tito 1:5; 2 de Timoteo 3:14; 1 de Corintios 9:13,14; 2 de Timoteo
2:2; 2 de Timoteo 3:15
b. Salmo 40:9,10; Salmo 68:26; Hechos 2:42
c. 1 de Timoteo 4:13; 1 de Corintios 14:29
d. 1 de Corintios 11:33
c. 1 de Timoteo 2:1; 1 de Corintios 14:16
f. 1 de Corintios 16:2
g. Isaías 66:23
Domingo 39
104. ¿Qué manda
Dios en el quinto mandamiento?
Que muestre a mi padre
y a mi madre y a todos mis superiores, honor, amor y fidelidad,
que me someta
obedientemente a sus buenas
enseñanzas y castigos[a], soportando también
pacientemente sus flaquezas[b], pues Dios quiere regirnos por
medio de ellos[c].
a. Efesios 6:1, 2,5; Colosenses
3:18, 20,22; Efesios 5:22; Proverbios 1:8; Proverbios 4:1;
Proverbios 15:20;
Proverbios 20:20; Éxodo
21:17; Romanos 13:1
b. Proverbios 23:22; Génesis 9:24; 1 de Pedro 2:18
c. Efesios 6:4,9; Colosenses 3:20; Romanos 13:2,3; Mateo 22:21
Domingo 40
105. ¿Qué exige
Dios en el sexto mandamiento?
Que ni por mis pensamientos,
palabras, actitud y aún menos
por mis actos, por mi mismo o por medio de otro, llegue a injuriar,
odiar, ofender o matar a mi prójimo[a], por el contrario
que, renuncie a todo deseo de venganza[b]; que no me haga mal
a mi mismo o me exponga temerariamente al peligro[c]. Para
impedir
esto, el magistrado posee la espada[d].
a. Mateo 5:21,22; Mateo
26:52; Génesis
9:6
b. Efesios 4:26; Romanos 12:19; Mateo 18:35; Mateo 5:25
c. Romanos 13:14; Colosenses 2:23; Mateo 4:7
d. Génesis 9:6; Éxodo 21:14; Mateo 26:52; Romanos
13:14
106. ¿Este mandamiento sólo prohíbe
matar?
Al prohibir la muerte
Dios nos enseña
que El detesta todo lo que de ello se origina, como la envidia[a],
el odio[b], la ira[c]
y el deseo de venganza, considerando todo esto como verdadero
homicidio[d].
a. Proverbios 14:30; Romanos 1:29
b. 1 de Juan 2:11
c. Santiago 1:20; Gálatas 5:19-21
d. 1 de Juan 3:15
107. ¿Es suficiente, como hemos dicho, el no matar a nuestro
prójimo?
No; pues Dios, condenando la envidia, el odio y la ira, quiere
que amemos a nuestro prójimo como a nosotros mismos[a],
usando para con él toda benignidad, mansedumbre, paciencia
y misericordia[b], impidiendo, hasta donde nos sea posible, el
mal que le podría sobrevenir[c], haciendo bien incluso
a nuestros enemigos[d].
a. Mateo 22:39; Mateo 7:12; Romanos 12:10
b. Efesios 4:2; Gálatas 6:1,2; Mateo 5:5; Romanos 12:18;
Lucas 6:36; Mateo 5:7; 1 de Pedro 3:8; Colosenses 3:12
c. Éxodo 23:5
d. Mateo 5:44,45; Romanos 12:20
Domingo 41
108. ¿Qué enseña el séptimo
mandamiento?
Que Dios maldice toda
deshonestidad[a], y en consecuencia nosotros debemos también aborrecerla de todo corazón[b]
y vivir casta y sobriamente[c], sea en el santo estado de
matrimonio, o en otro estado[d].
a. Levítico 18:28
b. Judas 23
c. 1 de Tesalonicenses 4:3-5
d. Hebreos 13:4; 1 de Corintios 7:7
109 ¿En este mandamiento, prohíbe sólo
Dios el adulterio y pecados semejantes?
Como nuestro cuerpo y
alma son templo del Espíritu Santo,
Dios quiere que conservemos ambos puros y santos. Para ello prohíbe
toda impureza en nuestras acciones, nuestros gestos, nuestras
palabras[a], nuestros pensamientos y deseos[b], y todo lo que
incita al hombre
a ello[c].
a. Efesios 5:3,4; 1 de Corintios 6:18,19
b. Mateo 5:27,28
c. Efesios 5:18; 1 de Corintios 15:33
Domingo 42
110. ¿Que prohíbe
Dios en el octavo mandamiento?
Dios prohíbe no solamente el robo[a] y la rapiña[b]
que castiga la autoridad, sino que llama también robo a
todos los medios malos y engaños con los cuales tratamos
de apoderarnos del bien de nuestro prójimo[c], ya sea por
la fuerza por una apariencia de derecho, como son: el peso falso,
la mala mercadería[d], la moneda falsa, la usura[e], o por
cualquier otro medio prohibido por Dios. También prohíbe
toda avaricia[f] y todo uso inútil de sus dones[g].
a. 1 de Corintios 6:10
b. 1 de Corintios 5:10; Isaías 33:1
c. Lucas 3:14; 1 de Tesalonicenses 4:6
d. Proverbios 11:1; Proverbios 16:11; Ezequiel 45:9,10; Deuteronomio
25:13
c. Salmo 15:5; Lucas 6:35
f. 1 de Corintios 6:10
g. Proverbios 23:20,21; Proverbios 21:20
111. ¿Qué te
ordena Dios en este mandamiento?
Buscar en la medida de
mis fuerzas, aquello que sea útil
a mi
prójimo, de hacer con él lo que yo quisiera que él
hiciese conmigo[a], y trabajar fielmente a fin de poder asistir
a los necesitados en su pobreza[b].
a. Mateo 7:12
b. Efes. 4:28
Domingo 43
112. ¿Qué se
pide en el noveno mandamiento?
Que no levante falsos
testimonios contra nadie[a], que no interprete mal las palabras
de los demás[b], que no sea ni detractor
ni calumniador[c]. Que no ayude a condenar a nadie temerariamente
y sin haberle escuchado[d]; que huya de toda clase de mentira y
engaño como obras propias del diablo[e], si no quiero provocar
contra mi la gravísima ira de Dios[f]. Que en los juicios
como en cualquier otra ocasión, ame la verdad, la anuncie
y la confiese sinceramente[g]. Y por último que procure
con todas mis fuerzas defender la honra y reputación de
mi prójimo[h].
a. Proverbios 19:5,9; Proverbios 21:28
b. Salmo 15:3; Salmo 50:19,20
c. Romanos 1:30
d. Mateo 7:1; Lucas 6:37
e. Juan 8:44
f. Proverbios 12:22; Proverbios 13:5
g. 1 de Corintios 13:6; Efesios 4:25
h. 1 de Pedro 4:8
Domingo 44
113. ¿Qué ordena el décimo
mandamiento?
Que ni por deseo o pensamiento
nuestros corazones se rebelen jamás
contra alguno de los mandamientos de Dios, sino que en todo tiempo
aborrezcamos el pecado de todo corazón y nos deleitemos
en toda justicia[a].
a. Romanos 7:7
114. ¿Pueden guardar
perfectamente estos mandamientos los que son convertidos a
Dios?
No, porque incluso los
mas santos, en tanto estén en esta
vida, no cumplen más que un pequeño principie de
esta obediencia[a]. Sin embargo, empiezan a vivir firmemente no
sólo según algunos, sino todos los mandamientos
de Dios[b].
a. Juan 1:8: Romanos 7:4,15;
Eclesiastés
7:20; 1 de Corintios 13:9
b. Romanos 7:22: Salmo 1:2
115. Entonces ¿Por qué quiere
Dios que se nos predique tan rigurosamente los diez mandamientos,
si no hay nadie que pueda
observarlos perfectamente en esta vida?
Primeramente, para que
durante toda nuestra vida conozcamos más
y más, cuán grande es la inclinación de nuestra
naturaleza a pecar[a], y así busquemos con más fervor
la remisión de nuestros pecados y la justicia de Cristo[b].
Después, que nos apliquemos sin descanso a suplicar a Dios
la gracia de su Espíritu Santo, para que cada día
seamos mas renovados a su imagen, hasta que, después de
esta vida, alcancemos la perfección que nos es propuesta[c].
a. Romanos 3:20; 1 de Juan 1:9; Salmo 32:5
b. Mateo 5:6; Romanos 7:24,25
c. 1 de Corintios 9:24; Filipenses 3:12-14
DE LA ORACION
Domingo 45
116. ¿Por qué es necesaria la oración
a los cristianos?
Porque es el punto principal
de nuestro agradecimiento que Dios pide de nosotros[a], y porque
El quiere
dar su gracia y su Espíritu
Santo solo a aquellos que se lo piden con oraciones ardientes y
continuas, dándole gracias[b].
a. Salmo 50:14
b. Mateo 7:7; Lucas 11:9,13; 1 de Tesalonicenses 5:17
117. ¿Qué es necesario en la oración para
que esta agrade a Dios y sea oída por El?
Primero, que pidamos de
todo corazón[a], al sólo
y verdadero Dios, el cual se ha manifestado en su Palabra[b], todas
las cosas que El desea que le pidamos[c]. Segundo, que reconociendo
sinceramente toda nuestra pobreza y miseria[d], nos humillemos
delante de su majestad[e]. Y por último que apoyándonos
sobre este firme fundamento[f], sepamos que, pese a nuestra indignidad,
El escuchará nuestra oración por amor del Señor
Jesucristo[g], como nos lo ha prometido en su Palabra[h].
a. Juan 4:24; Salmo 145:18
b. Apocalipsis 19:10; Juan 4:22-24
c. Romanos 8:26; 1 de Juan 5:14; Santiago 1:5
d. 2 de Crónicas 20:12
e. Salmo 2:11; Salmo 34:18; Isaías 66:2
f. Romanos 10:14; Santiago 1:6
g. Juan 14:13; Juan 16:23; Daniel 9:18
h. Mateo 7:8; Salmo 27:8
118. ¿Qué nos
ha mandado Dios que le pidamos?
Todo lo que es necesario
para el alma y para el cuerpo[a], lo cual, nuestro Señor Jesucristo, ha incluido en la oración
que el mismo nos ha ensenado.
a. Santiago 1:17; Mateo 6:33
119. ¿Qué dice esta oración?
[a]Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea
tu nombre. Venga tu reino. Sea hecha tu voluntad, como en el cielo,
así también en la tierra.
Danos hoy nuestro pan cotidiano, y perdónanos nuestras deudas,
como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y
no nos metas en tentación, mas líbranos del mal;
porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los
siglos. Amén.
a. Mateo 6:9-13; Lucas 11:2, 3,4
Domingo 46
120. ¿Por qué nos pide nuestro Señor
Jesucristo que nos dirijamos a Dios diciendo: Padre nuestro?
Para despertar en nosotros,
desde el principio de nuestra oración,
el respeto filial y la confianza en Dios que deben ser el fundamento
de nuestra oración. Es a saber, que Dios ha venido a
ser nuestro Padre por Jesucristo, y nos concede con mayor seguridad
las cosas que le pedimos con fe, que nuestros padres nos otorgan
las cosas de este mundo[a].
a. Mateo 7:9-11; Lucas 11:11-13
121. ¿Por qué se añade:
Que estas en los cielos?
A fin de que no tengamos ninguna idea terrestre de la majestad
celestial de Dios[a], y esperemos de su omnipotencia lo que necesitamos
para nuestro cuerpo y nuestra alma[b].
a. Jeremías 23:23,24;
Hechos 17:24, 25,27
b. Romanos 10:12
Domingo 47
122. ¿Cuál
es la primera suplica?
Santificado sea tu nombre,
es decir; concedemos ante todo que te conozcamos rectamente[a],
y que santifiquemos
y celebremos tu
omnipotencia, sabiduría, bondad, justicia, misericordia
y verdad, que se manifiesta en todas tus obras[b]. Concédenos
también, que toda nuestra vida, en pensamiento, palabra
y obra, sea siempre dirigida a este fin: que tu santísimo
nombre no sea por nosotros blasfemado ni menospreciado, sino
honrado y glorificado[c].
a. Juan 17:3; Jeremías 9:24; Jeremías
31:33,34; Mateo 16:17; Santiago 1:5; Salmo 119:105
b. Salmo 119:137; Lucas 1:46, 47, 68,69; Romanos 11:33
c. Salmo 71:8; Salmo 115:1.
Domingo 48
123. ¿Cuál
es la segunda suplica?
Venga tu reino, es decir;
reina de tal modo sobre nosotros por tu Palabra y Espíritu, que nos sometamos cada vez más
y más a Ti[a], Conserva y aumenta tu iglesia[b]. Destruye
las obras del diablo y todo poder que se levante contra Ti, lo
mismo que todos los consejos que se toman contra tu Palabra[c],
hasta que la plenitud de tu reino venga[d], cuando Tú serás
todo en todos[e].
a. Salmo 143:10; Salmo 119:5; Mateo 6:33
b. Salmo 51:18; Salmo 122:6
c. 1 de Juan 3:8; Romanos 16:20
d. Apocalipsis 22:20; Romanos 8:22,23
e. 1 de Corintios 15:28
Domingo 49
124. ¿Cuál
es la tercera suplica?